Le Grande Homee

La Grande Homee

No tengo idea de hasta donde nos llevará esta aventura llamada “A la Volé”, ciertamente hoy en día me importa muy poco, pero lo que nos está regalando en sus 3 años de vida ya compensa con creces las muchas horas de esfuerzo e ilusiones derrochadas.

Acabo de llegar a casa después de compartir 24 horas intensas con un grupo de personas que hasta hace poco no estaban en mi órbita, personas con vidas e historias diferentes a mía, pero con una locura en común llamada Vino. En esta ocasión el Ranking de los mejores vinos de < 10 € que un día invento el gran Mariano Fisac nos ha unido de nuevo en nuestra tierra, en Segovia. Horas de complicidad, de caras de felicidad, de entusiasmo enológico compartido. Un gran ejercicio para sentir que tu demencia es compartida.

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Disfrutar de momentos como estos lo da sentido a todo.

Podría hacer un resumen de la experiencia, de los vinos, de los asistentes, pero simplemente voy a resumirlo con el recuerdo de un instante, de una botella, que sintetiza lo que yo al menos he vivido.

Descorchamos varios buenos vinos y champagnes, algunos de mis favoritos aunque falte a la modestia con esta afirmación, pero sobre todo quiero acordarme de uno, La Grande Homee, el primer Rose de Saignee que elaboran a los que puedo llamar mis amigos Aurelie y Loic, Champagne Barrat Masson. Ellos son una más de esas personas de los que antes os hablaba, dos locos muy cuerdos, tan apasionados como cualquiera de nosotros, que un día hace poco tiempo decidieron luchar por el sueño de escribir su reglón en la historia de la Champaña.

Cata de Champagne

Un champagne que se abría por primera vez en público en España, a porta gayola, con gente que sabe de que va esto, que están muy acostumbrados e incluso saturados de abrir botellas nuevas que pasan desapercibidas por su copa. No tengo la más remota idea de que pensaron cuando se llevaron este vino a la boca, tampoco pregunté, con él rematábamos una bonita cena y la hemorragia de conversiones vinícolas que se derraban en la mesa a esas horas no invitaba a preguntar. Para mi fue emocionante, por el vino y por el momento. No dije nada, lo escribo ahora.

Sentirte por un momento el hilo conductor que une un sueño en la Champaña, con tantos deseos correspondidos en estas latitudes, me hizo descubrir que algo muy bonito tenemos entre manos, que “A la Volé” no es una simple importadora de Champagne.

Pero es que además este champagne me tocó, me llegó, ¡me alegró tantísimo!, más viniendo de quien viene, alguien quien lo merece mucho. Es una de esas botellas que un día a uno le hacen “click” en su cabeza en un momento determinado. Reúne muchos de los atributos que le pido a un champagne: es precioso y arrogante a la vista, expresivo y primario en nariz, pero en la boca, en la suerte suprema, es donde saca lo mejor de si mismo, una cuvee que combina profundidad, personalidad, mineralidad champanoise, longitud, equilibrio,… Un tándem al que se suben la seriedad y la diversión.

Brindo con mi copa en Rosé, por los buenos momentos.

by A la Volé

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