Weingut Daniel Vollenweider

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Daniel Vollenweider nació y creció en Suiza, en el Canton de los Grisones. Comenzó a trabajar como aprendiz de agrimensor (una rama de la topografía), pero pronto descubrió que ese trabajo donde sus días pasaban la mayor parte del tiempo delante de un ordenador no era lo suyo. En ese momento una botella de vino cambio su rumbo para siempre. Daniel, disfruto de un Scharzhofberger Auslese 1990 del gran Egon Müller. Desde ese instante descubrió que su futuro sería elaborar vinos como ese.

Comenzó en el mundo del vino con un conocido comerciante de vinos suizo, Herr Gerstl, lo que le permitió conocer todas las grandes bodegas del Mosela. Después consiguió un puesto en la bodega Weingut Fromm en Suiza, elaborando Pinot Noir y de allí partió a Nueva Zelanda donde esta bodega también produce vino, las 4 ha. de viñedo de riesling de la propiedad, estuvieron en manos de Daniel.

A partir de ahí decidió trasladarse hasta el Mosela, el origen de los vinos que algún día quería elaborar. Allí trabajó como aprendiz de otro de los grandes, Ernst Loosen (Dr. Loosen) en Wehlen. Durante esa estancia, Daniel emprendió la búsqueda de un gran viñedo que le permitiera elaborar sus propios vinos. En su camino se cruzó el Goldgrube (Mina de Oro) un histórico viñedo ubicado en el pueblo Wolf, en una zona del Mosela que  estaba languideciendo en los 90, las empinadas laderas con reducidos rendimientos, provocaban que sus propietarios poco a poco fueran abandonando la viña. Era la oportunidad perfecta, así que consiguió poner de acuerdo hasta 20 propietarios que contaban con microparcelas en las secciones del Goldgrube denominadas la Portz, el Reiler y el Padauer, con cepas de entre 30 y 80 años. En total apenas 1 ha. Encontró también una antigua bodega en el vecino y mítico pueblo del Traben-Trarbach, y en el 2000 elaboró su primera añada, que directamente fue aclamada por la crítica internacional. En 2003, Daniel fue galardonado como “Descubrimiento del Año” por la influyente guía Gault Millau, lo que le situó en tan breve espacio de tiempo entre uno de los más reconocidos productores del Mosela.

Desde ese momento Daniel ha ido adquiriendo poco a poco más parcelas dentro del Goldgrube y otros viñedos colindantes como el imponente Schimbock (orientación oeste) o el Kröver Steffensberg (orientación sureste). Total casi 6 ha. en la actualidad. Viñedos colgados en escarpadas laderas a orillas del río con suelos de pizarra gris principalmente, aunque en el Schimbock encontramos algunas vetas de pizarra rojiza. Desde que Daniel se hizo cargo de estos viñedos su trabajo ha sido tender a lo natural, viticultura orgánica (salvo en situaciones límite, con alto riesgo). 100 % Riesling, la variedad reina alemana.

En sus comienzos Weingut Daniel Vollenweider limitaba su producción a la elaboración de vinos dulces o semidulces (Kabinett, Spatlese y Auslese básicamente), es decir, lo vinos clásicos del Mosela, pero poco a poco ha ido ampliado la creación de vinos secos (Trocken). Su estilo y filosofía de elaboración es “intervención mínima”. Su mayor esfuerzo está en el trabajo duro en el viñedo, en tratar de conseguir la máxima calidad y mejor madurez de la uva en la viña, conservación de la acidez que dará esqueleto y longevidad a sus vinos, mínima manipulación en bodega, fermentaciones y crianzas tanto en inox como en viejos fudres de madera, no filtrados ni clarificados, …

Los vinos de Daniel Vollenweider son vinos absolutamente honestos, trasparentes, muestran rigurosamente la esencia del viñedo del que proceden y la particularidad de cada añada. Podemos hablar del “Mosela en Estado Puro”

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