Ubicación y Clima de Champagne

Ubicación de Champagne

Cuando la gente nos pregunta ¿Cuáles son los factores más importantes que convierten al Champagne en un vino diferente a cualquier otro del mundo? Nosotros solemos decir, hay 3 fundamentales. Uno la Historia, el amplio bagaje de más de 300 años de experimentación en la elaboración de vinos espumosos que ostenta la región de la Champaña. Hemos hablado durante 2 capítulos de esa historia y lo seguiremos haciendo a lo largo del curso dada su transcendencia, pero hoy queremos hablar del segundo de esos factores que convierten al champagne es un vino singular, la Ubicación y por ende el Clima que “sufre” la comarca en la que se elabora.

La Champaña se sitúa a 150 Km al nordeste de París, en el centro de una pequeña cadena montañosa que se eleva desde una llanura cretácea dividida en 2 partes por el río Marne.

Pertenece a la región administrativa francesa llamada Champagne – Ardenne y a su vez está compuesta por 4 departamentos (provincias): Ardennes (no aporta viñedos a la región vinícola), Aube, Haute-Marne y Marne. Sus 3 principales ciudades son Reims, Epernay y Troyes.

Reims, Epernay y Troyes

Estamos ante una región que se sitúa en el límite septentrional para el cultivo de la vid. Junto con el Mosela, es la región entre las históricas y más famosas en las que se produce. El cambio climático que sin duda estamos sufriendo, está provocando que en otras regiones donde no había tanta tradición vinícola se comiencen ahora a elaborar buenos vinos, un ejemplo es la costa sur de Inglaterra donde se están elaborando últimamente espumosos de calidad, creados a imagen y semejanza del Champagne.

Reims, la capital del Champagne, se sitúa en el paralelo 49,5º, en el hemisferio norte es muy complicado conseguir uva de calidad por encima del paralelo 50º y en el sur por debajo del 30º. La temperatura media anual aquí es de unos 10,5 grados, al límite para la supervivencia de la viña, por debajo de los 10 grados de media las cepas no sobreviven.

Altitud aproximada de 100 m sobre el nivel del mar.

La lluvia en Champagne

Esta ubicación marcará la influencia climática de esta región, que tiene la particularidad de sufrir un Doble Clima:

Por un lado un lado y principalmente Oceánico:

  • Con Temperaturas regularmente bajas durante todo el año, como decíamos 10,5º de temperatura media, con muy poca diferencia entre las temperaturas del invierno y las del verano.
  • Con una Pluviometría constante pero moderada, 675 mm de media anual. Aunque un detalle importante es que durante el mes de septiembre, la época de la vendimia, la precipitación es de 45 mm de media, lo que eleva exponencialmente los riesgos de enfermedad en el fruto (sobre todo botrytis).
  • Y una escasa Irradiación Solar, 1.650 horas de sol al año de media, bastante por debajo de otras regiones vinícolas tan importantes como Burdeos (2.069) o Borgoña (1.910)

Pero también tiene una cierta influencia de clima Continental, que provoca 2 grandes riesgos:

  • Por un lado la dureza de las heladas invernales, con un promedio de 4 días al año con temperaturas por debajo de los -10 ºC que generan un alto riesgo de destrucción de la cepa
  • Y por otro, las heladas primaverales que surgen en el momento de la brotación y que con cierta regularidad se llevan por delante cada año una buena parte de la cosecha.
Nieve en Champagne

La situación geográfica y clima provocan varias consecuencias en el viñedo y en el vino que de él se obtiene:

  1. Por un lado hablamos de un “Vino al Límite”, una región donde no es nada fácil conseguir uva, donde las temperaturas bajas constantes y las pocas horas de sol, no ayudaban a lograr la madurez necesaria para vinificar. Donde además las lluvias constantes provocan altos riesgos de enfermedades en el viñedo.
  2. Estas condiciones, primero nos llevan a entender (que no a secundar) que la Champaña se haya convertido en el viñedo con mayor utilización de productos químicos y sistémicos para evitar la propagación de enfermedades. Y en segundo lugar, que se haya tenido que ingeniar un proceso de elaboración tan particular (Método Champanoise) para obtener vinos que pudieran ser aptos para el consumo, ya que los vinos que se logran fruto solo de la primera fermentación son prácticamente imbebibles para el paladar común, con acideces hirientes.
  3. Pero cuidado, no todo va a ser negativo, la ubicación y el clima han puesto las cosas muy difíciles, pero sin duda, una vez que se han conseguido entender y dominar sus efectos, son precisamente el factor que quizás haga más diferenciador al Champagne del resto de espumosos del mundo. Estas condiciones al límite dotarán a los vinos de una finura, de una elegancia, verticalidad, de una brillante acidez, frescura, delicadeza, sutiliza,… difícilmente igualables.