La Copa de Champagne

copas champagne

Creo que estas alturas nadie con suficiente rodaje en el mundo del vino puedo dudar de la importancia de la copa que elijamos para disfrutar de un vino, una buena elección en cuanto a su calidad, tamaño, formato,… no solo ayudara a ensalzar su contenido sino que influirá  considerablemente en nuestra percepción sensorial.

Por supuesto en el caso del Champagne ocurre lo mismo y es muy importante afinar con la elección de la copa.

¿Cuál es la mejor copa para el Champagne?

es un eterno debate, es una cuestión recurrente que se repite casi en cada restaurante al que acudimos o en los eventos en los que realizamos una presentación. Y es una gran duda porque en los últimos años se ha producido una evolución en las preferencias de la copa idónea para los espumosos y cada persona o restaurante se ha ido quedado en una etapa distinta de ese proceso.

Vamos a repasar cuales han sido las últimas modas en cuanto a las copas de espumoso se refiere:

copas de champagne pompadour

Copa Pompadour, esta era la copa con la que se brindaba con sidra y “champagne” (cava semiseco en aquellos tiempos) en casa de mis abuelos desde que yo tengo uso de razón. Es una copa baja, redondeada, con la boca muy abierta, que hoy en día está en completo desuso al tratarse de una copa que impide sujetar y apreciar las burbujas y concentrar los aromas del vino. Pero no me digáis que no tiene su aquel?? Jejeje, además de los buenos recuerdos, hablamos de una copa con larga historia, unos afirman que se talló en porcelana por encargo de Maria Antonieta a mediados del XVIII tomando como modelo uno de sus senos y otros aseguran que su forma se basó en los pechos de Madame de Pompadour, amante del rey Luis XV, en la Versalles de XVIII.

copa champagne flauta

Copa de Flauta, fue el siguiente escalón, un formato muy “ochentero” que a día de hoy todavía se estila y se usa en muchos lugares normalmente poco frikis del vino. Es una copa larga y estrecha, a la que no se le puede negar su elegancia. Su principal virtud es que deja apreciar mejor que ninguna el rosario de finas burbujas que ascienden lentamente a lo largo del cáliz. Sin embargo no permite la concentración de los aromas e incluso dificulta mucho el poder meter la nariz para oler. Aun así me parece que puede ser perfectamente utilizada para un coctel o aperitivo en el que no es necesaria una degustación excesivamente intelectual.

copa champagne tulipa

Copa de Tulipa (o Tulipán, por el formato que se asemeja a este), no deja de ser una evolución a la copa de flauta, pero en lugar de ser estrecha y recta, esta se ensancha hacia la mitad de la copa y se cierra en boca. De esta manera conserva un formato esbelto, pero a su vez permite preservar la burbuja y sobre todo condesar los aromas para que puedan ser apreciados. Quizás es el formato actualmente más utilizado para los espumosos, no en vano es muy habitual encontrar estas copas en buena parte de las bodegas que se visitan en Champagne.

copas champagne

Pero la tendencia actual que se estila en el sector más profesional y trending del vino, es tratar al champagne o espumoso como cualquier otro vino, utilizando las copas más idóneas para cada tipología de vino. Champagnes existen de muy diferentes tipos, les tenemos jóvenes, maduros, con larga crianza, Blanc de Blancs, Blanc de Noirs,… a cada uno de ellos le puede venir mejor un tipo de copa u otro. No tengamos ningún miedo a utilizar por ejemplo una copa Burdeos o Borgoña para un espumoso viejo con larga crianza cargado de complejidad.

Nos lo explica perfectamente en este Video el gran sumiller Alberto Segade desde Hotel Royal Champagne

No todo el mundo puede permitirse el lujo de invertir más de 30 euros en una sola copa, somos conscientes de ello, tratemos de elegir las mejores copas que podamos, si pueden ser de cristal fino mejorará el disfrute. Cuando menos respetemos unos mínimos que no deberíamos saltarnos, por favor nada de copas de colores ni talladas (cuanto me joden), no nos dejan apreciar el vino en su plenitud.

A partir de ahí cuidemos esas copas, los puristas dicen que no debería utilizarse jabón para su lavado, cualquier resto de detergente no solo puede influir aromáticamente en el vino, sino que en el caso de los espumosos puede arruinar la textura de la burbuja. Pero esa es una práctica difícil de cumplir, primero por la cantidad de movimiento que suele tener un restaurante que le impide trabajar todo a mano sin la utilización de un lavavajillas y además cuando se lava sin el empleo de jabón no siempre se consigue un limpiado perfecto. No soy ningún experto en la materia, pero os digo lo que yo suelo hacer y me da un buen resultado. Yo lavo las copas en el lavavajillas solas, sin ningún otro plato, cubierto o recipiente. Una vez terminado el programa, las enjuago de nuevo con agua y procedo a su secado con un trapo de lino. Por último una vez secas tratar de no meterlas cajas y situarlas boca arriba, el cristal es un material muy poroso que absorbe fácilmente los olores y os puede arruinar una buen vino.

La próxima semana continuamos con más lecciones de este Curso de Champagne Online “A la Volé”