Romain Henin obtuvo en 2011 su licenciatura en Viticultura-Enología en la escuela Avize (Champagne) y nada más terminar trabajó como gerente en la famosa bodega de champagne Henri Giraud durante dos años. En 2013, se unió a su bodega familiar Champagne Pascal Henin donde colaboró con sus padres. Sin embargo, en 2015, debido a desacuerdos sobre las prácticas en viticultura y de elaboración de vino que allí se desarrollaban, decidió abandonar la finca para emprender su propio camino.
En 2016, Romain arrendó varias pequeñas parcelas, un total de solo 1,20 hectáreas. Al año siguiente, comenzó a trabajar todas ellas de forma orgánica sin en el empleo de químicos.
En ese momento es cuando le conocimos, era un valiente, ya demostraba intenciones de ir contracorriente, arriesgar aunque en muchos casos se equivocara, pero soñaba con ser libre también en una DO como Champagne, una región clásica y clasista, donde además los errores se pagan especialmente caros, si te equivocas en la viña o en la bodega y pierdes la producción en un lugar donde la uva se cotiza a 7 €/kg el agujero económico es muy importante. Él quería trabajar con la misma libertad que pudiera hacerlo en cualquier otra región vinícola menos famosa. Esa filosofía, libertad y riesgos fueron los que le llevaron a chocar sus padres y abandonar la bodega familiar durante 6 años.
En agosto de 2018, pasó el verano en Grecia con su amigo de la infancia Jason Ligas, donde participó en la cosecha del proyecto “Sous le végétal” con Patrick Bouju, figura emblemática del vino natural en Francia. Esos meses le impulsaron más aún en sus convencimientos, a su regreso, comenzó a vinificar sus uvas de forma natural, sin aditivos ni sulfitos.
En 2021 llegaron al mercado sus primeras botellas de “Gamins du Terroir” y toda su bodega fue certificada orgánica y Demeter. El riesgo asumido durante años tuvo su recompensa, ya solo en su primera añada Romain Henin se convirtió en un auténtico unicornio, elaboraba pocas botellas, pero todo el mundo estaba dispuesto a pagar mucho dinero por esos champagnes tan diferentes.
Romain decidió que esos primeros champagnes solo se comercializarían en Francia, eran muy pocas botellas por el momento y quería empezar por el origen, repartiéndolas solo entre los mejores bar e vins franceses, a pesar de que decenas de importadores de todo el mundo insistíamos con hacernos con algunas pocas botellas.
En octubre de 2021 limó y resolvió las diferencias de criterio con sus padres y finalmente se hizo cargo de la finca familiar de 7 hectáreas ubicadas principalmente en el Grand Cru de Aÿ, uno de los pueblos más importantes y con más historia de todo Champagne (lo hizo junto con sus hermanos Pascal y Thomas, aunque sin duda él es el alma mater y la cara visible del proyecto). Y, además, cambio el nombre de la bodega, ni Pascal Henin el nombre del padre y marca comercial hasta la fecha, ni Romain Henin con el que etiquetó su primer proyecto personal con viñas alquiladas, pasó a llamarse La Bulle Libre, la burbuja libre, toda una declaración de intenciones.
Desde entonces, trabaja toda la finca familiar en orgánico y biodinámica (certificación Demeter), con fitoterapia (elaborando extractos fermentados e infusiones plantas para tratar a la viña) y agroforestería (con más de 100 árboles plantados por hectárea son los primeros años).








